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La Importancia de la Comunidad en los Procesos Pedagógicos

Se suele mencionar reiteradamente a la comunidad como actor clave en los procesos educativos, pero es poco lo que la educación tradicional ha hecho para que se esto se cumpla a cabalidad. En Enseña por Bolivia, y la red Teach For All, trabajamos por que cada estudiante obtenga una educación transformadora sin importar su origen social, género, pertenencia étnica o lugar de procedencia, y para lograrlo insertamos en colegios del país a jóvenes talentosos para que durante dos años se dediquen a la labor docente.

Articulo escrito por: Jhonny Ocampo, Coordinador de Experiencias (COE) de Enseña por Bolivia.

Se trata de un proceso de formación en el cual se les comparte estrategias de enseñanza para que reconozcan la diversidad de sus estudiantes, sea didáctica y participativa con un fuerte componente de habilidades socioemocionales que genere en los/as estudiantes las competencias que se requiere el país y el mundo para estos nuevos tiempos.

Nuestro centro de atención es el/la docente como la figura de líder al interior de un colegio o escuela. Estamos convencidos que, fortaleciendo sus habilidades para dar clase y sus competencias en procesos educativos, aportamos al mejoramiento de una sociedad. Son nuestros estudiantes la razón de ser y los/as primeros/as en recibir ese caudal de herramientas que poseen nuestros/as docentes. Sin embargo, no es el foco ultimo por el cual trabajamos: buscamos que la comunidad se empodere a través de proyectos en los cuales los y las docentes ejercen como mediadores y facilitadores de estos procesos de construcción.

En mi experiencia profesional tuve la fortuna de ejercer como docente rural en el municipio de San Pedro de Urabá en el departamento de Antioquia como parte del programa de Enseña por Colombia perteneciente a la red Teach For All.  En este lugar fui asignado a la vereda (nombre de la división política administrativa de las zonas rurales en el país cafetero) Guartinajo como docente bajo la modalidad Escuela Nueva (multigrado en otros países), dictando 13 materias del currículo nacional, entre ellas Agropecuaria.

Durante mi primer año (2015) y en el marco de la asignatura antes mencionada tuve la oportunidad de construir un cultivo de lombrices rojas californianas junto con algunos padres y madres de mis estudiantes. Con este cultivo logramos generar abono orgánico para la huerta escolar y las huertas familias de mis estudiantes.  En la huerta de nuestra escuela sembrábamos yuca y ñame, especialmente, y algunas huertas de las familias contaban con cultivos de cacao. En ocasiones y por las altas temperaturas la hidratación de los cultivos, no era la mejor y se recurría a productos químicos para fortalecer las plantas.

Con este abono orgánico, uno de los más poderosos en cuanto a nutrientes, se suplía la necesidad de usar productos químicos y, la vez, generábamos procesos de reutilización de desechos orgánicos de las casas y la escuela misma dado que las lombrices descomponen estos desechos para alimentarse y generar el abono.  (Foto 1).

Rocío, Jorge, Aldemar y José luego de construir la cama para las lombrices rojas californianas (Foto 1)

Por otro lado, otra de las funciones que me correspondían como docente rural, tenían que ver con la entrega de facturas de servicios públicos y organización de brigadas de salud en compañía de las entidades territoriales encargadas. Como parte de esta función tuve la oportunidad de organizar y orientar a la comunidad donde fui asignado para recibir atención en salud y otros beneficios del gobierno nacional (Foto 2).

Comunidad Vereda Guartinajo organizada escuchando sobre los beneficios del gobierno nacional (Foto 2)

Finalmente, como parte de mi proyecto de segundo año (2016), en compañía de la comunidad construimos un biodigestor escolar. Y ¿Qué hace un biodigestor? Es una maquina que descompone los excrementos de animales de granja como las vacas y los cerdos. ¿Cuál era la necesidad? La dependencia del restaurante escolar al gas propano que cuando se acababa impedía la entrega de los desayunos escolares generando dificultades en la realización de las clases. (Foto 3)

Inicio de la construcción del biodigestor en compañía de algunos estudiantes y el ingeniero (Foto 3)

En cada una de las experiencias compartidas y relatadas de forma muy breve, la comunidad ejerció un papel protagónico en el cual mi rol como docente de la vereda fue de facilitación y orientación. Detrás de una educación transformadora, se halla la necesidad imperiosa de facilitar procesos de fortalecimiento comunitario que permita lograr sinergias con otros actores, tanto público como privados, para la consecución de objetivos en común orientados a mejorar la calidad de vida de las comunidades.